Sobre mi y este proyecto


¡Bienvenidos/as! Mi nombre es Jenny y he creado este blog con la intención de acercar la psicomotricidad a las familias.
En los apartados se describen diferentes conceptos y nociones que es necesario tener en cuenta para realizar la psicomotricidad.
En las entradas encontraréis una lista de actividades sencillas para cualquier momento del día y diferentes momentos del año.

Espero que os guste y que no dudéis en compartir vuestras experiencias o escribir vuestras dudas en cualquier apartado del blog.


Un saludo, espero que os sirva de ayuda y ¡que disfrutéis!

Estructura de la psicomotricidad

Las sesiones de psicomotricidad se dividen en 4 partes bien diferenciadas entre ellas.


ASAMBLEA

En primer lugar, reuniros con vuestros hijos en una alfombra o colchoneta y explicadles que  vais a hacer psicomotricidad y recordadles las 4 normas necesarias para realizarla, que son:

  • No hacernos daño.
  • No hacer daño a los demás.
  • Cuidar el material.
  • Divertirse.


DESARROLLO DE LA ACTIVIDAD PSICOMOTRIZ

En este blog encontraréis una amplia gama de actividades que podréis realizar con vuestros hijos en diferentes situaciones y ambientes.
Normalmente en las sesiones de psicomotricidad el apartado de actividad es más extenso, sin embargo en esta guía se ofrecen varios tipos de actividades, que en ocasiones más que sesiones serán juegos de estimulación psicomotriz. 
Algunas actividades requieren de más tiempo, otros de menos, otras se pueden hacer en las rutinas diarias, pudiendo de esta forma daros la oportunidad de aprovechar mejor el tiempo que pasáis juntos.


RELAJACIÓN

Una vez terminada la actividad, animad a los niños a ponerse en una posición cómoda, que puede ser sentado o tumbado, en una alfombra o colchoneta en la que deben intentar relajarse. En la mayoría de los casos esto no les supone un esfuerzo después de haber estado realizando la actividad física.
Los niños deben comprender que no es la hora de dormir, sino que simplemente están descansando de la actividad tanto física como mental.
Para acompañar el descanso se recomienda atenuar la luz y reproducir música tranquila, con sonidos de la naturaleza o alguna canción que relaje a vuestros hijos.
La relajación se puede hacer simplemente de esta forma, o podéis incorporar unos sencillos masajes que a la vez les ayudan a ir reconociendo partes de su cuerpo. A continuación se describirán diferentes materiales y formas de realizar esta parte de la sesión psicomotriz:
  • Con las manos: El contacto con vuestra piel les ayuda a relajarse como estimulación rítmica y tranquilizadora. Id tocándole diferentes partes del cuerpo suave y lentamente. Vosotros mismos reconoceréis las partes que más y menos agradan a vuestros pequeños.
  • Con pelotas de diferentes tamaños: haced rodar por su cuerpo una o dos pelotas a la vez. 
  • Con plumas: pasad lentamente las plumas por su piel, procurando no hacerle cosquillas ya que esto en lugar de relajarlos, les estimularía.
  • Con telas: al igual que en los casos anteriores recorred su cuerpo tranquilamente.
  • En el agua: la relajación después de los ejercicios en la bañera o la piscina puede ser un buen momento para hacer una relajación totalmente diferente. Con un poco de aceite id acariciando el cuerpo del bebé o el niño, empezando cada día por una zona. En el pecho podéis hacer un movimiento de arriba abajo con las dos manos hasta llegar al vientre. En los brazos se puede comenzar desde el hombro hasta las muñecas, haciendo giros suaves al igual que en las piernas, desde el muslo hasta los pies, pudiendo alternar y empezar desde el punto opuesto. Para masajear la espalda, sujetad al bebé con una mano en su pecho y con la otra acariciadle.
  • Con otros materiales: A medida que vayáis haciendo actividades con vuestros hijos, es probable y positivo que se os vayan ocurriendo otros modos de hacer la relajación.


REPRESENTACIÓN

Cuando los niños se han relajado comienza la parte de representación de lo vivido, donde los pequeños podrán expresarse. Con los bebés de 0 a 12 meses no podréis hacer ningún tipo de representación, ya que no responderán de ninguna forma ante vuestras preguntas o acciones. A partir de 12 meses podéis realizarla progresivamente para que el niño se vaya acostumbrando.
Por ello, según la edad y evolución de cada niño y el tiempo y material del que dispongáis en el momento en el que realicéis la actividad, podréis realizar un tipo de representación u otra.
  • Representación guiada: mostradle o señaladle al niño, uno por uno, objetos o materiales que habéis utilizado durante la sesión e idle preguntando si le ha gustado, si no le ha gustado, si le ha divertido… Incluso podéis moverle por la habitación y preguntarle si le ha gustado pasar por aquí o si le gustan los materiales que hay en esta zona.Este tipo de representación es la aconsejada para comenzar con los niños a partir de 12 meses.
  • Representación oral: idle preguntando al niño si le ha gustado este material, este sonido, este color… dependiendo de la actividad que hayáis realizado, pero esta vez sin necesidad de señalarle o mostrarle lo que se le está preguntando.
  • Representación oral más avanzada: hacedle preguntas más generales como, qué es lo que le ha gustado más, qué es lo que le ha gustado menos, con qué se ha divertido más…
  • Representación “escrita”: pedidle que dibuje lo que más le ha gustado, lo que menos, con lo que más se ha divertido… En el tramo de edad de 0 a 3 años ningún niño hará dibujos representativos de la realidad. Pero una vez termine el dibujo podéis hacerle preguntas para que él mismo os diga lo que ha dibujado.
  • Representación modelada: ofrecedle  masilla moldeable y animadle a que represente lo que más le ha gustado, lo que menos, lo que más le ha divertido… Al igual que en la representación escrita, el moldeado no será acorde a la realidad por lo que podéis preguntarle qué es lo que ha hecho.


EVALUACIÓN

En Escuelas infantiles o Centros de educación especial,  al terminar la sesión de psicomotricidad se realiza una evaluación en la que se valoran varios aspectos. 
Por un lado se evaluarán los datos relacionados con los objetivos: si se han cumplido o no, si han sido adecuados al momento evolutivo de los niños o si ha hecho falta sugerirles cosas (en caso de una sesión vivenciada).
Y por otro lado se valorará el buen proceso de las actividades, las actitudes que han surgido, si se han divertido, si todas las actividades les han motivado…

En vuestro caso no es necesario que lo hagáis de un modo contaste, registrado y sistemático que es el que se hace normalmente. Simplemente recapacitad sobre sus avances y evolución, y también sobre los vuestros, y trabajad en consecuencia de ellos.
Si os animáis a reflexionar sobre los aspectos antes mencionados y queréis aportar nuevas ideas o consejos para que esta guía pueda seguir mejorando con vuestra ayuda, no dudéis en comentar en el blog y compartir vuestras experiencias, dudas o sugerencias.

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